sábado, 14 de septiembre de 2013

‘Podcast’, vigentes 10 años después


En sus inicios, en 2004, no sabían cómo llamarlo. Si guerrillamedia, audiobloggin o podcasting, acrónimo que al final ganó en su forma abreviada: ‘podcast’, que se refiere a las emisiones de audio en la Web. Con la aparición de los smartphones, esta herramienta tecnológica –que era de uso casi exclusivo de los radioaficionados- se ha popularizado entre las grandes cadenas de comunicación que hoy en día se enfrentan a la entrada de Google en el terreno de la música online y de Apple en el mundo de la radio por Internet.

No hay un registro de las radios españolas en Internet, los expertos solo aseguran que las existentes se dividen en tres: las que transmiten música o contenido noticioso las 24 horas, que son cada vez menos por lo caro del mantenimiento y la poca rentabilidad; las que se especializan en podcasts; y por último las mixtas, que tienen tanto programación en directo y como podcasts.

Fernando Berlín, director y fundador de la primera radio española en Internet Radiocable, explica que para emitir en directo se paga a la proveedora de Internet por la cantidad de oyentes que se quiere tener, entre más audiencia más ancho de banda se necesita, por lo que se requiere de un “amplio” soporte publicitario para mantenerlo. Mientras que en el caso de los podcast, son fragmentos de audio que se pueden descargar en cualquier momento y es raro que coincidan muchos oyentes.

Desde el lado de las audiencias, solo existe un estudio de la Asociación de Medios de Comunicación (AIMC), publicado en mayo de 2012 que muestra que más de 11 millones de internautas al mes escuchan radio por Internet. Siendo “el consumo de podcast muy pequeño en comparación con el directo”, según el documento. Sin embargo, para Berlín está situación ha comenzado a cambiar con la aparición de los smartphones, ya que “hasta ahora ofrecíamos audio para que la gente tuviera compañía mientras trabajaba”, pero con el teléfono móvil “tienes un transistor en el bolsillo”, por lo que los podcasts “están creciendo muchísimo”, dado que las personas se descargan los programas para escucharlos cuando quieran.

En el estudio se refleja que el ordenador portátil es el dispositivo más usado para escuchar radio online, con un 48% del consumo, seguido de la PC de sobremesa con un 29%, luego está el teléfono móvil con un 13% y las tabletas tienen un 8%, según el estudio, que añade: “El 67% del tiempo de escucha es consumido en el hogar, el 25% en el trabajo, y el restante lo hace mientras se desplaza”.
Más de 11 millones de personas al mes escuchan radio por Internet, según un estudio de 2012 de la AIMC

Sonia Blanco, profesora de ciencias de la comunicación en la Universidad de Málaga, afirma que la ventaja, fortaleza y atractivo del podcast, es que se puede consumir “mientras corremos, paseamos al perro o incluso conducimos”, aunque hasta hace muy poco las radios comerciales españolas “finalmente se han introducido muy bien y ya hay programas como La Script (de Cadena Ser) que dicen tener mejores resultados en su formato podcast que en su emisión por ondas”.

Los podcasts de programas de la Cadena Ser como Nadie sabe Nada y Milenio 3 están entre los más destacados y buscados en la página iTune Store, uno de los sitios en Internet más populares para descargar contenidos de audios.

Elisa Escobedo, presidenta de la Asociación Española de Radio Online (AERO), asegura que las radios pequeñas deben aprovechar los podcasts para competir en el mundo de Internet, ya que el formato musical y hablado en directo “ha quedado más para el entorno de los grandes grupos de comunicación”.

Dentro de los podcasts, explica Escobedo, los radioaficionados deben especializarse en temas, ya sea de salud, deportes, medioambiente, dado que esto les asegura un segmento de oyentes. Además, según Berlín, este formato es económicamente más sostenible y encaja “muy bien” en los hábitos de las nuevas audiencias, ya que “es raro que un internauta pase las 24 horas esperando un programa”.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Las cámaras de Nokia y de HTC, tan buenas como la del iPhone 5S


 Existía cierta expectación sobre cómo reforzaría la cámara en el 5S, el nuevo modelo insignia de la firma. Sobre todo porque la competencia ha estado innovando bastante en los últimos meses en ese apartado. 

Las cámaras de algunos teléfonos fabricados por Nokia, HTC, Sony o Samsung han incorporado importantes mejoras. En el nuevo iPhone 5S, Apple opta en ese terreno por una fórmula que no parece muy espectacular, pero si bastante efectiva. Al menos sobre el papel.

Desde la llegada de las primeras cámaras digitales las firmas del sector han optado por engordar cada vez más su resolución. Dotándolas de más y más megapíxeles. Una característica que nos venden con argumentos que tienen que ver más con la publicidad que con la realidad. Aunque muchos piensan que mayor resolución equivale a más calidad de imagen, eso es un mito. Con más megapíxeles sólo obtenemos imágenes de mayor tamaño, pero no imágenes con mayor riqueza de matices. Para eso lo verdaderamente importante es la relación entre megapíxeles y el tamaño del sensor de imagen de la cámara, que es el componente encargado de captar las fotos y vídeos. Suena complicado, pero en realidad es sencillo de entender.
 
Si tenemos dos cámaras, o dos móviles, con un sensor del mismo tamaño, en el 95% de los casos obtendremos mayor calidad de imagen con el que menos megapíxeles tiene. Eso se debe a que estos componentes tienen su superficie dividida en una serie de paneles que recogen la luz de una escena para convertirla en píxeles. Cuanto mayor es cada uno de esos paneles con más precisión captan los detalles de la imagen. La única gran excepción a esa regla es la sofisticada tecnología de sobremuestreo de píxeles que Nokia usa en sus teléfonos 808 y Lumia 1020.

En Apple han optado por ampliar en el iPhone 5S un 15% el tamaño que tenía el sensor de imagen del iPhone 5. Por lo que la superficie dedicada a captar la luz según la firma de Cupertino es ahora de 1,5 micrometros. ¿Qué significa eso? Pues que esa cifra supera, o iguala, a muchos móviles cuya cámara es su principal característica. Como por ejemplo el Samsung Galaxy S4 Zoom (16 megapíxeles), el Nokia Lumia 928 (8,7 megapíxeles) o el Sony Xperia Z1 (20,7 megapíxeles). Para ello ha sido fundamental que en Apple hayan decidido mantener la resolución de 8 megapíxeles de la anterior generación del iPhone. Una decisión que supone nadar a contracorriente.

Se trata de una estrategia muy similar a la de HTC con su modelo One. Ese móvil incorpora un sensor con un tamaño muy similar al del nuevo iPhone 5S, pero una resolución de sólo 4 megapíxeles. Debido a eso el One cuenta con la cámara con la mayor superficie dedicada a captar la luz de cada píxel que hay en el mercado: 2 micrometros. Algo que se nota sobre todo cuando hacemos fotos en entornos poco iluminados. El problema de limitar la resolución tanto como ha hecho HTC en su modelo One es que no podemos obtener copias en papel en gran tamaño de las fotos. Algo que si es posible con los 8 megapíxeles del iPhone 5S. Aunque en estos tiempos en los que muchas fotos terminan en Instagram eso parece tener poca importancia para algunos.
 
Lo que si se echa en falta en el nuevo iPhone 5S es un estabilizador de imagen óptico. Una prestación que evita que las imágenes salgan borrosas cuando hay poca luz y que está disponible en varios Nokia Lumia y en el HTC One. Apple en su lugar ha incorporado un estabilizador de imagen digital, una tecnología mucho menos efectiva. Aunque es cierto que también ha mejorado tímidamente la luminosidad de su objetivo, que pasa de tener una abertura máxima diafragma de f/2,4 a f/2,2.

Mejores noticias tenemos en la velocidad con la que es capaz de captar fotos y vídeos el nuevo teléfono. Resulta bastante espectacular que logre ráfagas de 10 fotos por segundo o que permita captar 120 imágenes por segundo al grabar vídeo (aunque no en el modo de mayor definición). Lo que permite que podamos verlas a cámara lenta a un cuarto de su velocidad real. Lo que habrá que comprobar en la práctica es la efectividad del doble flash estroboscópico de tipo led, pues aunque promete mejorar la fidelidad del color seguramente su alcance estará lejos de los tipo xenon. Una tecnología que incorpora el Nokia Lumia 1020 y la inmensa mayoría de cámaras de fotos.

En definitiva, Apple parece que logra salvar la cara en el apartado fotográfico en su nuevo iPhone 5S. Pero ya no se atreve a asegurar que su cámara sea la mejor de un teléfono móvil, como hizo cuando lanzó el iPhone 4. Hoy las cámaras de móviles como el Lumia 1020 o el HTC One harían muy difícil sostener esa afirmación.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Asus presenta una tableta que se convierte en ordenador


Táctil, con batería de 11 horas y teclado desmontable. Pantalla táctil de 10 pulgadas y peso, uniendo las dos partes del equipo, de poco más de un kilo (1.070 gramos). Esas son algunas de las armas del Book T100, el primer modelo presentado con los procesadores Bay Trail de última generación de Intel.

Solo unas horas después de que el fabricante de chips desvelase sus novedades, Jonney Shih, consejero delegado de Asus, presentaba este modelo cuyo diseño recuerda a los netbooks, aquellos ordenadores que irrumpieron en 2007 como pequeños portátiles de bajo coste y prestaciones limitadas. De hecho, mostraron imágenes del ya mítico EeePC como fuente de inspitación.
La diferencia en esta ocasión es que la potencia es similar a la de los portátiles actuales, funciona como tableta y cuesta 349 dólares en su versión de 32 gigas; 399 si se prefiere con el doble de almacenamiento. Un golpe directo al iPad Mini de Apple, de 329 dólares, sin complemento alguno y una pantalla de tamaño inferior.

El Book T100 llegará al mercado el 18 de octubre. Aseguran que quieren hacerlo en todo el mundo a la vez. Ese mismo día Microsoft lanza la primera actualización de gran calado de su sistema operativo. Windows 8.1 trae como novedad mejoras en la interfaz y, mucho más interesante, adaptación a diferentes tamaños de pantalla. La suma del sistema operativo y los chips de Intel hacen presagiar lluvia de tabletas que permiten unir ocio y trabajo con precio muy ajustado.

Asus no es la única compañía que apuesta por los nuevos procesadores de Intel. Durante la presentación Sundar Pichai, vicepresidente de Google, subió al escenario para anunciar que ellos también iban a incluirlos en sus ordenadores. La próxima hornada de Chromebooks lo usará. Un indicio de su intención de mantener su línea de ordenadores con sistema operativo propio, Chrome, como el navegador, pero con un coste algo más limitado. El modelo actual roza los 1.500 euros.

viernes, 30 de agosto de 2013

Sony lanza el ojo remoto, un zoom que se dispara a distancia


Robert Capa dijo que si una foto no es buena el motivo es que no se está lo suficientemente cerca. O no tienen un buen zoom, como es el caso de los teléfonos inteligentes. Para acabar con este fallo de los smartphones,Sony presentó en la pasada feria IFA de Berlín, dos productos que no termina de estar claro si son una excentricidad poco práctica o una innovación genial.


Se trata de las Cyber-shot QX10 y QX100. Son cámaras sin pantalla, en realidad ojos remotos, con la capacidad de acoplarse a un smartphone, ya sea con sistema operativo Android o el iOS del iPhone.
Para comunicarse con estos ojos remotos se emplean conexiones wifi o el sistema de proximidad NFC y una aplicación. Pero no solo eso. Estos ojos cibernéticos también pueden utilizarse independientemente, sin necesidad de acoplarse a un teléfono o tableta, pues en el caso del QX100 incluye disparador y tarjeta de memoria.


Ambos modelos permiten acercarse o alejarse con mucha flexibilidad del motivo que se quiere fotografiar, pues sus objetivos abarcan un amplio rango de distancias focales (28-100 mm), además de tener una abertura máxima de diafragma de F/1.8. Al usarlos, también aumenta la calidad de las fotos. Sobre todo en el caso de la QX100, pues cuenta con el mismo sensor de imagen de la cámara Sony RX100 II.


Estos ojos cibernéticos también pueden utilizarse independientemente, sin necesidad de acoplarse a un teléfono o tableta, pues en el caso del QX100 incluye disparador y tarjeta de memoria
La vanguardia se paga y más si es tan espectacular como la de Sony. El precio del QX10 es de 200 euros y el de QX100 450 euros, a los que habría que añadir el precio del smartphone para disparos en remoto.


La óptica era una asignatura pendiente de los smartphones, pero comienza a paliarse. Hasta la fecha sólo hemos visto en España dos teléfonos cuyas cámaras disponen de zoom óptico, Ambos de Samsung.


G800 y S4 Zoom. El G800, de 2008, y el reciente Galaxy S4 Zoom. El primero, que disponía de un zoom de tres aumentos, pasó sin pena ni gloria por los escaparates. El segundo tampoco se deja ver demasiado, seguramente porque cuesta recordar un smartphone más voluminoso y feo. Parece una cámara con un móvil pegado que lo contrario. Pero, eso sí, las fotos que capta quizás compense pagar 500 euros.


Lumia 1020 de Nokia. El zoom óptico no es el único camino para que podamos fotografiar un motivo que se encuentra lejos de nosotros sin desplazarnos. Resulta interesante la tecnología PureView que usa Nokia en su Lumia 1020, el teléfono con más resolución del momento.
Este móvil dispone de un sensor de imagen con 41 megapíxeles de gran tamaño, que supera incluso al de algunas cámaras compactas de gama alta. La gran superficie de ese componente aumenta la calidad de imagen al hacer fotos y vídeos. Sobre todo con poca luz.

A pesar de contar con un objetivo de focal fija podemos usar el zoom digital con el Lumia 1020. En Nokia han logrado que, a diferencia de lo que sucede con esa función en otros teléfonos móviles, no haya una pérdida apreciable de calidad en las imágenes.

El truco está en lo que se denomina el sobremuestreo de píxeles. Si rebajamos sus 41 megapíxeles a 8 o a 5 podemos realizar un recorte en la foto con los píxeles sobrantes.
El efecto es idéntico a usar un zoom óptico. Suena retorcido, pero a la hora de la verdad el sistema funciona bastante bien. Al menos eso pudimos comprobar al probar el Nokia 808, un predecesor directo de este Lumia 1020 equipado con una tecnología idéntica.


Sony Xperia Z1. Presume de disponer de un zoom digital de ocho aumentos con calidad similar a uno óptico. Cuenta con un sensor de 20 megapíxeles. El tamaño de ese componente es mayor de lo que estamos acostumbrados a ver en la cámara de un teléfono, pero se queda lejos del que incorpora el Nokia Lumia 1020. Por lo que parece poco probable que ese modelo de Sony logre igualar la tecnología PureView de zoom digital que usan los finlandeses. Aunque habrá que esperar a probarlo para ver su efectividad.


Pros y contras. Cada uno de estos modelos tiene sus pros y sus contras. Si lo que buscamos es calidad de imagen el Nokia Lumia 1020 y el módulo QX100 de Sony se llevan la palma. Ambos cuentan con sensores de tamaño similar y un objetivo de calidad. Aunque el segundo dispone de un zoom óptico de 3,6 aumentos frente a los 3 aumentos que es capaz de lograr el primero usando PureView.

En lo que sale ganando el Nokia es en tamaño. Abulta mucho menos que cualquier otro móvil al que añadamos el módulo de Sony. Pero también en la velocidad de respuesta. Pues hay un lapso de tiempo desde que disparamos desde el móvil con QX100 hasta que se almacena en él.
Los que buscan acercarse al máximo a un objeto preferirán los objetivos de 10 aumentos del modulo Sony QX10 y del objetivo del Samsung Galaxy S4. Ambos cuentan con sensores de idéntico tamaño y similar resolución, 18 megapíxeles el primero y 16 el segundo. La gran ventaja de los módulos de Sony es que son de quita y pon y pueden usarse separados del teléfono, ideal para autorretratos. Aunque en velocidad de respuesta gana el Samsung.


El Sony Xperia Z1 se queda a mitad de camino, pero guarda un importante as: su resistencia al agua. Permite su empleo en días lluviosos sin que pase a mejor vida.
Queda por ver si todas estas propuestas lograrán hacerse un hueco entre los que no sean unos entusiastas de la fotografía, pues ninguna es barata.

lunes, 19 de agosto de 2013

El quirófano global, de la mano de Google Glass


Un médico con dos gafas superpuestas no parece un ejemplo de confianza. Pero si el segundo par es una de las ya famosas (aunque todavía no comercializadas) Google Glass, la cosa cambia. Así intervino ayer Pedro Guillén, de la Clínica Cemtro, a un hombre de 37 años con una lesión en la rodilla. Más de 265 lugares del mundo (universidades, hospitales, sociedades médicas) se conectaron en este último alarde de la tecnología: retransmitir una operación desde el punto de vista del cirujano principal. Como Guillén dice, se trataba de crear un “quirófano global”. “Los había de todas partes o, al menos, de casi todas. Faltaba el centro de África. Y China, donde hay problemas para que entre Internet”, afirma con orgullo el cirujano.


Aparte de algunos incidentes técnicos —en el salón de actos de la clínica a veces se perdía la señal de las gafas, que, sin embargo, podía seguirse en YouTube—, las dos horas de intervención fueron un ejemplo de cómo puede ser la docencia de la medicina (y, seguramente, de muchas otras disciplinas) del futuro. “Hemos pasado de las peceras de los quirófanos antiguos [las salas con paredes de cristal detrás de las cuales los alumnos seguían las explicaciones del profesor] a esto”, comenta Guillén probándose las gafas antes de la operación.


Miles de personas vieron la operación 'con los ojos del cirujano'

Para hacerla más completa, la lección magistral se seguía además por medios que, a estas alturas, pueden considerarse casi tradicionales: cámaras de ambiente, que recogen la actividad del quirófano, y otra pantalla en la que el endoscopio (los auténticos ojos de los médicos dentro de las incisiones cada vez más pequeñas que practican) muestra al detalle el trabajo fino dentro del cuerpo, desde la aspiración de la sangre a la colocación de la membrana con las células madre (obtenidas del propio cartílago del paciente unas semanas antes), y acabando con los puntos dados para sujetar el material que, tras disolverse en tres meses, habrá dejado sembrada la lesión de condrocitos para su recuperación. “Este es el único uso hasta ahora demostrado clínicamente de las células madre”, insiste Guillén ante unas expectativas, que él considera exageradas, de este material biológico.


Decir que se trata de una operación mínimamente invasiva es, a estas alturas, algo casi redundante. No hay cirugía que se precie (y que se preste) en la actualidad que no se haga así. Solo dos incisiones, uno en un lado de la rodilla para introducir la cámara con su luz, y otra, de unos 10 centímetros cuadrados, en la parte contraria, por donde se manipulará la lesión y se introducirá el cultivo reparador. Esta deriva de la cirugía hacia lo pequeño —insistimos, siempre que se pueda— es una de las causas para que el uso de tecnologías cada vez más complejas sea imprescindible. Si tradicionalmente se decía que los traumatólogos eran los carpinteros del cuerpo (y los estomatólogos o internistas, los fontaneros), ahora, en casos como este de uso de ingeniería tisular, los médicos se parecen más a un orfebre. No es alarde (o no solo). La recuperación del enfermo es mejor cuanto menor sea la herida. En este caso, a las tres o cuatro horas el paciente iba a recibir el alta y podía empezar a moverse de inmediato.

Operación con "Google Glass", en la Clínica Cemtro. / Samuel Sánchez


El uso de aparatos portátiles, sin cables, que pueden usarse en cualquier lugar —“en una selva, en un sitio sin luz”— es la última innovación de esta especie de compendio de tendencias médicas que fue la tarde de ayer.
Internet, células madre, incisiones mínimas marcan el futuro
Como corresponde a una lección magistral, el sistema tiene otra ventaja: la intercomunicabilidad. Guillén escogió tres lugares de los que recibir preguntas (Stanford, la Universidad de EE UU con la que ya había ensayado en junio el sistema, y otros dos de Suiza y Japón), aunque pudieron oírse voces mexicanas que entraban por otros cauces. Podía —no fue el caso— incluso pedir ayuda o recibir sugerencias.

Pero la docencia es solo una parte de la utilidad de esta conjunción de tecnologías. La posibilidad de asesorar a un médico poco experto en una técnica es la otra. Si este dispusiera de un sistema de transmisión como el de las gafas de Google, un especialista podría orientarle casi al milímetro en una intervención, indica el médico. Si en fútbol se dice que debe correr el balón y no los jugadores, en este caso la idea es que viaje el conocimiento, y no los pacientes.


El caso de ayer fue solo la última muestra del virtuosismo al que puede llevar la tecnología en la medicina. Solo la falta de equipos y líneas de conexión suficientemente potentes impide que las consultas a distancia sean algo generalizado.


Los vídeos son actualmente claves para aprender una técnica


Y quien dice la consulta, dice el seguimiento. La famosa telemedicina, cuyo nombre puede acabar gastado antes de su completa implantación, está todavía en mantillas. Cuando ya la humanidad es capaz de analizar a distancia el agua que contienen o no las rocas de Marte, todavía se considera un caso excepcional —digno de atención y de seguimiento— que una mujer, Susana Ruiz, vaya a recibir atención a su diabetes desde Basurto (Vizcaya) mientras está escalando el Everest. O que, ante posibles imprecisiones humanas o falta de expertos, el robot quirúrgico Da Vinci sea una revolución (al olvidar que detrás de él hay cirujanos que lo programan y lo usan). Son solo la punta del iceberg de un uso de la tecnología que aún tiene que ofrecer muchos beneficios.


Aunque esa utilización siempre estará condicionada por las manos del médico. Ningún técnico ha diseñado todavía un sistema por el que un estudiante de medicina no tenga que empuñar un bisturí para aprender. Óscar Gorría, vocal de Médicos en Formación de la Organización Médica Colegial, afirma sin dudar que este uso de la técnica es “una gran ayuda”. “Pero obviamente, eso no evitará el trabajo posterior. En especialidades quirúrgicas, como la mía, mientras mejor prepares la teoría, mientras más vídeos veas, mejor será la práctica. Y más ahora con los recortes que no se viaja a congresos, o en procesos como este, que solo hace un médico”.


Es la única forma de explicar una practica si solo la hace un médico
Ese toque de humanidad lo dio, en un ataque de espontaneidad, el propio Guillén, cuando sus propias gafas captaron, para miles de espectadores, cómo insistía en hacer personalmente una sutura: “No quisiera estropearlo al final”.

miércoles, 14 de agosto de 2013

La lentitud, principal queja en la descarga del sistema iOS 7


Que millones de personas quieran descargarse 700 megas a la vez no es tarea fácil; pero, salvo pequeñas incidencias en la hora punta (10 horas del miércoles en California, EE UU), los primeros chequeos indican que las quejas son mínimas y casi todas por la tardanza en realizarse la descarga completa del nuevo sistema operativo iOS 7 de Apple.

A pesar de ser una actualización pesada, de casi un giga (728 megas), ese es un problema menor en Japón. Una conexión japonesa de 45 megas de bajada de media hace que los archivos se guarden en el teléfono en cuestión de minutos. La dificultad llega a la hora de instalarlo.
Entonces sí es necesario tener paciencia. Después de cinco intentos, el iPhone consiguió conectar con los servidores de Apple para verificar la actualización. Un reinicio, otro, cambio de color de la pantalla. Ya no hay una manzana blanco sobre fondo negro durante la renovación del sistema operativo, sino una traslúcida sobre fondo blanco.

La AppStore se remoza. Ahora tiene una lista de deseos

Una vez reiniciado el teléfono, hay que dar las claves de seguridad. De inmediato se recibe un correo con las mejoras del servicio ‘Find my iPhone’, en el que se usa cuando se extravía el móvil.
En lo sucesivo tendrá novedades, además de poder desactivar esa aplicación a distancia (por si un amigo de lo ajeno consigue desbloquear el móvil y lo quita), se puede borrar el móvil o reactivarlo en caso de recuperación. Hasta ahora si el móvil volvía a su dueño, tenía que volver a empezar de cero y después tomar los datos desde iCloud, la nube de Apple. De este modo resulta algo más cómodo si se está ante una falsa alarma.

La pantalla principal pierde parte de su orden. Apple vuelve a poner por su cuenta Facetime, su equivalente a Skype, en la primera ronda de aplicaciones, por lo que hay que pasar unos segundos poniendo orden para volver a sentirse cómodos con el móvil.
Llaman la atención las renovaciones de aplicaciones como Evernote, eBay, Flipboard, FourSquare, Shazam y Vimeo

Al mandar un correo o contestar alguna de las notificaciones choca un poco. Adiós al teclado en negro. Ahora los trazos de las letras son más suaves y el blanco manda sobre el negro en las aplicaciones nativas. En WhatsApp, por ejemplo, se mantiene la interfaz antigua.

El verdadero cambio, tras los ya conocidos, llega al abrir la tienda de aplicaciones. La AppStore se remoza. Ahora tiene una lista de deseos, como en las tiendas online. Algo que inventó Amazon y ahora es un paso previo al carrito de la compra o una forma de dar ideas de regalos a amigo.
La función “populares cerca”, enseña qué aplicaciones son las más descargadas en el lugar en que se está. En el caso de Tokyo, para un extranjero, puede resultar de escasa ayuda por no conocerse el idioma. O, al contrario, un salvavidas, para saber mejor qué usan en un nuevo lugar o descargar lo que está de moda.

Además, presenta una sección dedicada a las aplicaciones para iOS7. No solo se dice adiós a la actualización de aplicaciones, sino que algunas destacan por salir directamente renovadas. Entre las mismas llaman la atención Evernote, eBay, Flipboard, FourSquare, Shazam y Vimeo. Es más que probable que a lo largo del día esta lista se amplíe de manera notable.
Para rastrear las incidencias, Apple ha activado un servicio de alerta entre sus empleados, con el fin de chequear los errores de los que se están teniendo constancia en la descarga del iOS 7. De momento, la compañía no ha informado de la importancia de las incidencias ni de qué tipo han sido.

viernes, 2 de agosto de 2013

Microsoft sube la oferta: hasta 350 dólares por el viejo iPad


Si hace una semana ofrecía un mínimo de 200 dólares por las tabletas usadas de su competidor Apple, ahora ha subido la oferta hasta los 350 dólares y amplía la promoción a otros productos y a otras marcas.

La página de recompras de Microsoft da 350 dólares en cheques regalos por sus productos, pero principalmente por sus tabletas Surface o teléfonos con Windows Phone. El programa se ha extendido a los aparatos de una docena de fabricantes entre ellos Acer, HP, Dell, Samsung o Blackberry.
En el programa de cálculo de las ofertas, un notebook de Asus, el histórico miniportátil de hace cinco años se valora en 75 dólares, pero el iPad 2 de 64 gigas sube a 185.

A diferencia de la anterior promoción, en esta ocasión no se especifica su límite de fecha (antes se decía que era el 27 de octubre) ni tamnpoco si hay un límite geográfico (antes se decía que solo era para Estados Unidos y Canadá). En la página de España solo se incluye la oferta de compra del Surface a partir de 329 euros, pero no el programa de recompras de segunda mano. En el caso de Estados Unidos son 349 dólares, es decir que un nuevo aparato le podría salir gratis al cliente en el caso que le dieran 350 dólares por su tableta o smartphone usado.

En esta ocasión también aclara Microsoft que se puede apuntar a la promoción cualquier persona y empresa y sin límite de productos, por lo que un mismo sujeto puede cambiar todos el equipamiento de su casa o negocio.

Todo ello ocurre a la vez que la empresa ha anunciado para el lunes  23 una presentación con la segunda generación de tabletas  Surface, por lo que necesita deshacerse de sus stocks de las viejas tabletas antes de empezar a vender las nuevas en la campaña navideña.

viernes, 19 de julio de 2013

El iPhone 5S se agota


“Por fin Apple ha dado a China prioridad en la venta de sus productos. Aunque solo sea porque la Tierra es redonda y el sol sale en Oriente”. Una fan incondicional de la empresa de Cupertino, Mu Xijie fue de las que esperaron con la nariz pegada a la pantalla del ordenador a que se abriese el plazo para reservar en la web el nuevo iPhone, y esta mañana -festivo en China- ha madrugado en Shanghái para ser una de las primeras en poner su pulgar sobre el nuevo sensor dactilar del iPhone 5S. Como muchos otros, ha desembolsado 6.088 yuanes (760 euros) por la versión de 32 GB y ha optado por el color dorado. Según la empleada de Apple que ha ayudado a Mu a configurar su terminal, ese color está siendo, con mucha diferencia, el más demandado por los usuarios chinos y el primero que se ha agotado en la web.


Prueba de ello es que hoy el dorado cuesta en los comercios online de reventa unos 70 euros más que los otros dos colores. “Me parece que no es un tono exagerado, sino bastante elegante”, explica Mu, que sustituye su iPhone 4. “Del sistema son muy interesantes la nueva medida de seguridad de la huella dactilar y las opciones que se abren con la arquitectura de 64 bits”, expone. “Además, el iOS 7 creo que tiene una apariencia limpia y unos colores agradables”.


 Los compradores que probaban alrededor de Mu sus nuevos aparatos mostraban su satisfacción con comentarios similares. No obstante, en el extremo opuesto está el iPhone 5C. En la hora y media que EL PAÍS ha pasado en el mayor establecimiento que Apple tiene en Shanghái, el de la calle Nanjing Dong, ha sido imposible encontrar un solo cliente de la versión más barata del teléfono. Los dependientes aseguran que ha habido varios en las primeras horas, pero un empleado reconoce, bajo condición de anonimato, que por cada versión C vendida se colocan unas 30 unidades del S. Y no esconde su sorpresa por la pequeña diferencia de precio entre ambos modelos: 800 yuanes (100 euros).


Por cada versión C vendida se colocan unas 30 unidades del iPhone 5S
 “¿Quién lo va a comprar si el C es solo un iPhone 5 camuflado con una carcasa de plástico?” ,  se pregunta Zhao Xinmin, que prueba su teoría haciendo una comparación entre su iPhone 5, lanzado el año pasado, y el 5C. “Además, ahora se puede conseguir el iPhone 5 incluso más barato que el 5C. Es una estupidez comprar el de plástico”. No obstante, a su lado, una adolescente de 16 años apellidada Liu, sí que se veía atraída por los colores “menos serios” del terminal más económico. “El problema es que hay marcas chinas con productos similares mucho más baratos. Y no me puedo permitir pagar 4.488 yuanes (560 euros) por este”.

Nada mejor para probar el fracaso del 5C que el nulo interés que ha suscitado entre los huangniu, personas que pululan hoy por el establecimiento de Apple tratando de comprar los terminales de quienes ya los han conseguido -sólo se venden a quienes tienen uno de los códigos-. “Ofrezco 400 yuanes (50 euros) más de su precio oficial por el teléfono en la versión dorada, y 300 yuanes (37 euros) por el resto”, reconoce entre susurros uno de ellos. Luego tratará de venderlos a quienes no quieren esperar para hacerse con el terminal y obtener un beneficio de 200 yuanes (24 euros) con la transacción. “En esta ocasión, como el iPhone ha salido en China a la vez que en el resto del mundo, el negocio no va bien. El C no lo quiere nadie, y solo sacamos tajada con el S dorado”.


No en vano, antes los aparatos llegaban a la china continental meses después de su lanzamiento en el resto del planeta, lo cual creaba un lucrativo mercado negro en el que los huangniu se encargaban de adquirir los teléfonos en Estados Unidos o Hong Kong y revenderlos por Internet en China. “Todavía habrá un poco de margen, porque hay países en los que son más baratos, pero la gente prefiere comprar los originales”.


Los huangniu se encargaban de adquirir los teléfonos en Estados Unidos o Hong Kong y revenderlos por Internet en China


En Taobao.com, el principal portal de comercio online, el iPhone 5S importado del otro lado del Pacífico es hoy 1.000 yuanes (120 euros) más barato que el chino en la versión de 64 GB. Este periódico ha tratado de conseguir las cifras oficiales de reservas (las del S están agotadas), pero ha sido imposible contactar con la empresa a través del teléfono proporcionado en su establecimiento y que, según la telefónica china, no existe.

lunes, 8 de julio de 2013

Las otras pantallas también cuentan


Conocer con precisión la audiencia de la televisión es una pieza clave para los programadores de las cadenas y el sector publicitario. El share (la cuota de pantalla) determina la vida y la muerte de un programa y también las tarifas que las marcas pagan por anunciar sus productos.

 Pero el desplazamiento del consumo televisivo hacia los dispositivos electrónicos (teléfonos inteligentes, tabletas) exige ampliar los sistemas de medición. La multinacional Nielsen ha recogido el guante lanzado por la industria y se prepara para medir la audiencia en los soportes móviles y rastrear los lugares desde los que el público ve la televisión. Ya no solo estarán controlados los espectadores que sintonicen los programas desde su casa, sino también aquellos que lo hagan, por ejemplo, desde autocares, aeropuertos, bares o estadios de fútbol.


La industria estadounidense viene desde hace tiempo reclamando sistemas que arrojen datos precisos sobre las segundas pantallas. Máxime si se tiene en cuenta que el 25% de los hogares con televisión tienen tabletas y que crece a toda velocidad la población (especialmente los jóvenes) que no ve ya los contenidos de una manera tradicional.


“El motivo por el que estamos invirtiendo fuertemente para medir estas audiencias es porque creemos que este segmento crecerá a un ritmo rápido en los próximos dos años”, dice Nielsen, según recoge el diario The Wall Street Journal.


Los anunciantes necesitan saber cuánta gente ve los 20 segundos de su anuncio y además quieren conocer quiénes lo han visto, a qué hora y en qué aparato. Expertos en el ámbito de la publicidad consideran que la actitud del mercado español es “perezosa” y hasta ahora se ha conformado con medir las audiencias tradicionales. Pero, aseguran, es el momento de dar el salto y afrontar los nuevos desafíos.


Kantar Media, la compañía que gestiona las audiencias en España, ha presentado en los foros del sector el sistema Virtualmeter, que permite hacer mediciones en entornos distintos al del televisor. Este mes ha dado a conocer los resultados de una primera prueba, realizada con una pequeña muestra del panel de 4.000 hogares que tienen instalado un audímetro y, a su vez, disponen de PC y conexión a Internet. En este ensayo, realizado entre 100 usuarios, se ha percibido que el 10% de lo que se consume en el ordenador son contenidos de televisión con una antigüedad de hasta siete días.
El sistema “es técnicamente avanzado, pero está en una fase totalmente embrionaria”, dice el director de Marketing de Mediaset, Javier López-Cuenllas. Observa que, en cualquier caso, quedarían fuera de investigación el 30% de los espectadores que carecen de PC, además de aquellos que no den autorización para que se instalen en sus ordenadores los audímetros virtuales.


“Los resultados dejarían de ser representativos del universo demográfico”, afirma. Mientras tanto, el sector tendrá que convivir con los dos sistemas actuales: Kantar Media para las mediciones tradicionales y ComScore para el consumo en Internet. “Aunque lo ideal sería un panel integrado”, asegura López-Cuenllas.