sábado, 14 de septiembre de 2013

‘Podcast’, vigentes 10 años después


En sus inicios, en 2004, no sabían cómo llamarlo. Si guerrillamedia, audiobloggin o podcasting, acrónimo que al final ganó en su forma abreviada: ‘podcast’, que se refiere a las emisiones de audio en la Web. Con la aparición de los smartphones, esta herramienta tecnológica –que era de uso casi exclusivo de los radioaficionados- se ha popularizado entre las grandes cadenas de comunicación que hoy en día se enfrentan a la entrada de Google en el terreno de la música online y de Apple en el mundo de la radio por Internet.

No hay un registro de las radios españolas en Internet, los expertos solo aseguran que las existentes se dividen en tres: las que transmiten música o contenido noticioso las 24 horas, que son cada vez menos por lo caro del mantenimiento y la poca rentabilidad; las que se especializan en podcasts; y por último las mixtas, que tienen tanto programación en directo y como podcasts.

Fernando Berlín, director y fundador de la primera radio española en Internet Radiocable, explica que para emitir en directo se paga a la proveedora de Internet por la cantidad de oyentes que se quiere tener, entre más audiencia más ancho de banda se necesita, por lo que se requiere de un “amplio” soporte publicitario para mantenerlo. Mientras que en el caso de los podcast, son fragmentos de audio que se pueden descargar en cualquier momento y es raro que coincidan muchos oyentes.

Desde el lado de las audiencias, solo existe un estudio de la Asociación de Medios de Comunicación (AIMC), publicado en mayo de 2012 que muestra que más de 11 millones de internautas al mes escuchan radio por Internet. Siendo “el consumo de podcast muy pequeño en comparación con el directo”, según el documento. Sin embargo, para Berlín está situación ha comenzado a cambiar con la aparición de los smartphones, ya que “hasta ahora ofrecíamos audio para que la gente tuviera compañía mientras trabajaba”, pero con el teléfono móvil “tienes un transistor en el bolsillo”, por lo que los podcasts “están creciendo muchísimo”, dado que las personas se descargan los programas para escucharlos cuando quieran.

En el estudio se refleja que el ordenador portátil es el dispositivo más usado para escuchar radio online, con un 48% del consumo, seguido de la PC de sobremesa con un 29%, luego está el teléfono móvil con un 13% y las tabletas tienen un 8%, según el estudio, que añade: “El 67% del tiempo de escucha es consumido en el hogar, el 25% en el trabajo, y el restante lo hace mientras se desplaza”.
Más de 11 millones de personas al mes escuchan radio por Internet, según un estudio de 2012 de la AIMC

Sonia Blanco, profesora de ciencias de la comunicación en la Universidad de Málaga, afirma que la ventaja, fortaleza y atractivo del podcast, es que se puede consumir “mientras corremos, paseamos al perro o incluso conducimos”, aunque hasta hace muy poco las radios comerciales españolas “finalmente se han introducido muy bien y ya hay programas como La Script (de Cadena Ser) que dicen tener mejores resultados en su formato podcast que en su emisión por ondas”.

Los podcasts de programas de la Cadena Ser como Nadie sabe Nada y Milenio 3 están entre los más destacados y buscados en la página iTune Store, uno de los sitios en Internet más populares para descargar contenidos de audios.

Elisa Escobedo, presidenta de la Asociación Española de Radio Online (AERO), asegura que las radios pequeñas deben aprovechar los podcasts para competir en el mundo de Internet, ya que el formato musical y hablado en directo “ha quedado más para el entorno de los grandes grupos de comunicación”.

Dentro de los podcasts, explica Escobedo, los radioaficionados deben especializarse en temas, ya sea de salud, deportes, medioambiente, dado que esto les asegura un segmento de oyentes. Además, según Berlín, este formato es económicamente más sostenible y encaja “muy bien” en los hábitos de las nuevas audiencias, ya que “es raro que un internauta pase las 24 horas esperando un programa”.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Las cámaras de Nokia y de HTC, tan buenas como la del iPhone 5S


 Existía cierta expectación sobre cómo reforzaría la cámara en el 5S, el nuevo modelo insignia de la firma. Sobre todo porque la competencia ha estado innovando bastante en los últimos meses en ese apartado. 

Las cámaras de algunos teléfonos fabricados por Nokia, HTC, Sony o Samsung han incorporado importantes mejoras. En el nuevo iPhone 5S, Apple opta en ese terreno por una fórmula que no parece muy espectacular, pero si bastante efectiva. Al menos sobre el papel.

Desde la llegada de las primeras cámaras digitales las firmas del sector han optado por engordar cada vez más su resolución. Dotándolas de más y más megapíxeles. Una característica que nos venden con argumentos que tienen que ver más con la publicidad que con la realidad. Aunque muchos piensan que mayor resolución equivale a más calidad de imagen, eso es un mito. Con más megapíxeles sólo obtenemos imágenes de mayor tamaño, pero no imágenes con mayor riqueza de matices. Para eso lo verdaderamente importante es la relación entre megapíxeles y el tamaño del sensor de imagen de la cámara, que es el componente encargado de captar las fotos y vídeos. Suena complicado, pero en realidad es sencillo de entender.
 
Si tenemos dos cámaras, o dos móviles, con un sensor del mismo tamaño, en el 95% de los casos obtendremos mayor calidad de imagen con el que menos megapíxeles tiene. Eso se debe a que estos componentes tienen su superficie dividida en una serie de paneles que recogen la luz de una escena para convertirla en píxeles. Cuanto mayor es cada uno de esos paneles con más precisión captan los detalles de la imagen. La única gran excepción a esa regla es la sofisticada tecnología de sobremuestreo de píxeles que Nokia usa en sus teléfonos 808 y Lumia 1020.

En Apple han optado por ampliar en el iPhone 5S un 15% el tamaño que tenía el sensor de imagen del iPhone 5. Por lo que la superficie dedicada a captar la luz según la firma de Cupertino es ahora de 1,5 micrometros. ¿Qué significa eso? Pues que esa cifra supera, o iguala, a muchos móviles cuya cámara es su principal característica. Como por ejemplo el Samsung Galaxy S4 Zoom (16 megapíxeles), el Nokia Lumia 928 (8,7 megapíxeles) o el Sony Xperia Z1 (20,7 megapíxeles). Para ello ha sido fundamental que en Apple hayan decidido mantener la resolución de 8 megapíxeles de la anterior generación del iPhone. Una decisión que supone nadar a contracorriente.

Se trata de una estrategia muy similar a la de HTC con su modelo One. Ese móvil incorpora un sensor con un tamaño muy similar al del nuevo iPhone 5S, pero una resolución de sólo 4 megapíxeles. Debido a eso el One cuenta con la cámara con la mayor superficie dedicada a captar la luz de cada píxel que hay en el mercado: 2 micrometros. Algo que se nota sobre todo cuando hacemos fotos en entornos poco iluminados. El problema de limitar la resolución tanto como ha hecho HTC en su modelo One es que no podemos obtener copias en papel en gran tamaño de las fotos. Algo que si es posible con los 8 megapíxeles del iPhone 5S. Aunque en estos tiempos en los que muchas fotos terminan en Instagram eso parece tener poca importancia para algunos.
 
Lo que si se echa en falta en el nuevo iPhone 5S es un estabilizador de imagen óptico. Una prestación que evita que las imágenes salgan borrosas cuando hay poca luz y que está disponible en varios Nokia Lumia y en el HTC One. Apple en su lugar ha incorporado un estabilizador de imagen digital, una tecnología mucho menos efectiva. Aunque es cierto que también ha mejorado tímidamente la luminosidad de su objetivo, que pasa de tener una abertura máxima diafragma de f/2,4 a f/2,2.

Mejores noticias tenemos en la velocidad con la que es capaz de captar fotos y vídeos el nuevo teléfono. Resulta bastante espectacular que logre ráfagas de 10 fotos por segundo o que permita captar 120 imágenes por segundo al grabar vídeo (aunque no en el modo de mayor definición). Lo que permite que podamos verlas a cámara lenta a un cuarto de su velocidad real. Lo que habrá que comprobar en la práctica es la efectividad del doble flash estroboscópico de tipo led, pues aunque promete mejorar la fidelidad del color seguramente su alcance estará lejos de los tipo xenon. Una tecnología que incorpora el Nokia Lumia 1020 y la inmensa mayoría de cámaras de fotos.

En definitiva, Apple parece que logra salvar la cara en el apartado fotográfico en su nuevo iPhone 5S. Pero ya no se atreve a asegurar que su cámara sea la mejor de un teléfono móvil, como hizo cuando lanzó el iPhone 4. Hoy las cámaras de móviles como el Lumia 1020 o el HTC One harían muy difícil sostener esa afirmación.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Asus presenta una tableta que se convierte en ordenador


Táctil, con batería de 11 horas y teclado desmontable. Pantalla táctil de 10 pulgadas y peso, uniendo las dos partes del equipo, de poco más de un kilo (1.070 gramos). Esas son algunas de las armas del Book T100, el primer modelo presentado con los procesadores Bay Trail de última generación de Intel.

Solo unas horas después de que el fabricante de chips desvelase sus novedades, Jonney Shih, consejero delegado de Asus, presentaba este modelo cuyo diseño recuerda a los netbooks, aquellos ordenadores que irrumpieron en 2007 como pequeños portátiles de bajo coste y prestaciones limitadas. De hecho, mostraron imágenes del ya mítico EeePC como fuente de inspitación.
La diferencia en esta ocasión es que la potencia es similar a la de los portátiles actuales, funciona como tableta y cuesta 349 dólares en su versión de 32 gigas; 399 si se prefiere con el doble de almacenamiento. Un golpe directo al iPad Mini de Apple, de 329 dólares, sin complemento alguno y una pantalla de tamaño inferior.

El Book T100 llegará al mercado el 18 de octubre. Aseguran que quieren hacerlo en todo el mundo a la vez. Ese mismo día Microsoft lanza la primera actualización de gran calado de su sistema operativo. Windows 8.1 trae como novedad mejoras en la interfaz y, mucho más interesante, adaptación a diferentes tamaños de pantalla. La suma del sistema operativo y los chips de Intel hacen presagiar lluvia de tabletas que permiten unir ocio y trabajo con precio muy ajustado.

Asus no es la única compañía que apuesta por los nuevos procesadores de Intel. Durante la presentación Sundar Pichai, vicepresidente de Google, subió al escenario para anunciar que ellos también iban a incluirlos en sus ordenadores. La próxima hornada de Chromebooks lo usará. Un indicio de su intención de mantener su línea de ordenadores con sistema operativo propio, Chrome, como el navegador, pero con un coste algo más limitado. El modelo actual roza los 1.500 euros.