Existía cierta expectación sobre cómo reforzaría la cámara en el 5S, el
nuevo modelo insignia de la firma. Sobre todo porque la competencia ha
estado innovando bastante en los últimos meses en ese apartado.
Las
cámaras de algunos teléfonos fabricados por Nokia, HTC, Sony o Samsung
han incorporado importantes mejoras. En el nuevo iPhone 5S, Apple opta
en ese terreno por una fórmula que no parece muy espectacular, pero si
bastante efectiva. Al menos sobre el papel.
Desde la llegada de las primeras cámaras digitales las
firmas del sector han optado por engordar cada vez más su resolución.
Dotándolas de más y más megapíxeles. Una característica que nos venden
con argumentos que tienen que ver más con la publicidad que con la
realidad. Aunque muchos piensan que mayor resolución equivale a más
calidad de imagen, eso es un mito. Con más megapíxeles sólo obtenemos
imágenes de mayor tamaño, pero no imágenes con mayor riqueza de matices.
Para eso lo verdaderamente importante es la relación entre megapíxeles y
el tamaño del sensor de imagen de la cámara, que es el componente
encargado de captar las fotos y vídeos. Suena complicado, pero en
realidad es sencillo de entender.
Si tenemos dos cámaras, o dos móviles, con un sensor
del mismo tamaño, en el 95% de los casos obtendremos mayor calidad de
imagen con el que menos megapíxeles tiene. Eso se debe a que estos
componentes tienen su superficie dividida en una serie de paneles que
recogen la luz de una escena para convertirla en píxeles. Cuanto mayor
es cada uno de esos paneles con más precisión captan los detalles de la
imagen. La única gran excepción a esa regla es la sofisticada tecnología
de sobremuestreo de píxeles que Nokia usa en sus teléfonos 808 y Lumia
1020.
En Apple han optado por ampliar en el iPhone 5S un 15%
el tamaño que tenía el sensor de imagen del iPhone 5. Por lo que la
superficie dedicada a captar la luz según la firma de Cupertino es ahora
de 1,5 micrometros. ¿Qué significa eso? Pues que esa cifra supera, o
iguala, a muchos móviles cuya cámara es su principal característica.
Como por ejemplo el Samsung Galaxy S4 Zoom (16 megapíxeles), el Nokia
Lumia 928 (8,7 megapíxeles) o el Sony Xperia Z1 (20,7 megapíxeles). Para
ello ha sido fundamental que en Apple hayan decidido mantener la
resolución de 8 megapíxeles de la anterior generación del iPhone. Una
decisión que supone nadar a contracorriente.
Se trata de una estrategia muy similar a la de HTC con su modelo One.
Ese móvil incorpora un sensor con un tamaño muy similar al del nuevo
iPhone 5S, pero una resolución de sólo 4 megapíxeles. Debido a eso el
One cuenta con la cámara con la mayor superficie dedicada a captar la
luz de cada píxel que hay en el mercado: 2 micrometros. Algo que se nota
sobre todo cuando hacemos fotos en entornos poco iluminados. El
problema de limitar la resolución tanto como ha hecho HTC en su modelo
One es que no podemos obtener copias en papel en gran tamaño de las
fotos. Algo que si es posible con los 8 megapíxeles del iPhone 5S.
Aunque en estos tiempos en los que muchas fotos terminan en Instagram
eso parece tener poca importancia para algunos.
Lo que si se echa en falta en el nuevo iPhone 5S es un
estabilizador de imagen óptico. Una prestación que evita que las
imágenes salgan borrosas cuando hay poca luz y que está disponible en
varios Nokia Lumia y en el HTC One.
Apple en su lugar ha incorporado un estabilizador de imagen digital,
una tecnología mucho menos efectiva. Aunque es cierto que también ha
mejorado tímidamente la luminosidad de su objetivo, que pasa de tener
una abertura máxima diafragma de f/2,4 a f/2,2.
Mejores noticias tenemos en la velocidad con la que es
capaz de captar fotos y vídeos el nuevo teléfono. Resulta bastante
espectacular que logre ráfagas de 10 fotos por segundo o que permita
captar 120 imágenes por segundo al grabar vídeo (aunque no en el modo de
mayor definición). Lo que permite que podamos verlas a cámara lenta a
un cuarto de su velocidad real. Lo que habrá que comprobar en la
práctica es la efectividad del doble flash estroboscópico de tipo led,
pues aunque promete mejorar la fidelidad del color seguramente su
alcance estará lejos de los tipo xenon. Una tecnología que incorpora el
Nokia Lumia 1020 y la inmensa mayoría de cámaras de fotos.
En definitiva, Apple parece que logra salvar la cara en
el apartado fotográfico en su nuevo iPhone 5S. Pero ya no se atreve a
asegurar que su cámara sea la mejor de un teléfono móvil, como hizo
cuando lanzó el iPhone 4. Hoy las cámaras de móviles como el Lumia 1020 o
el HTC One harían muy difícil sostener esa afirmación.
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